Creamos resistencias, vivimos fantasías, rogamos por verdades y aún sin serlo, somos nosotros la ilusión de lo que queremos ser.
Hace poco se de la increíble labor que se lleva a cabo para la predicción de éxito en una campaña, venta o cualquier tipo de cosa enfocada a un mercado. Se sabe que la campaña de Fox fue un hit político debido a su asesoría política (José Gil Olmos y J.Jesús Esquivel), se sabe que personas como ellos no tienen la culpa. Se les paga por hacer lo que hacen, ganar campañas políticas y demás Marketing. No es culpa suya que nosotros aún no estemos capacitados para darnos cuenta entre la realidad, y la ficción de nuestro prometido príncipe azul (producto de otra imposición cultural).
Procuro decirle a la gente, que no vea tele, que eso hace daño y te destruye más neuronas que fumar. Y no porque se mueran al instante, como ciertamente lo hace el fumar, sino por la inactividad en que entra el cerebro al posarse y dejarse llevar por el aquí y el ahora que tan bien proveen muchos canales de televisión. A la larga resulta, para gran parte del pueblo mexicano, una versatilidad ante la decisión de personas que nosotros no conocemos, pero ellos si se conocen entre si.
Alguna vez aprendí que la guerra era algo así como muy feo, la gente moría y las personas galardonadas, hacían las pases con las personas que no pudieron seguir las mejores estrategias políticas. Pero hoy en día las personas no mueren, sino en un lugar muy muy lejano llamado "tierra santa". Casi parecen cuentos de mi infancia en donde llegar a ser niño para siempre era posible cuando se miraba al cielo, si... la tercera estrella y a la izquierda. Pero ahora todos me hacen creer que pueden brillar sólo porque me han deslumbrado primero con el reflector y se han aprovechado de mi nobleza. Si alguna vez aprendí que la guerra era algo así como muy feo, también aprendí que las guerras también son de los justos, de quien con su trabajo sale adelante. Aprendí que había que llorar, pero no olvidar, había que soñar pero siempre despertar a trabajar, que había que luchar siempre que fuera posible la verdad. En mi país lejano no hubo bueno o malo, era mejor decir la verdad; hasta que alguien aprendió a decirla con mentiras.
Los sueños ahora se hacen realidad, aunque el costo puede ser la vida. Pero también eso han quitado de nuestro panorama de realidad. Recientemente científicos chinos logran hacer una muñeca con células vívas. Se permite la terapia con células vivas (genéticamente modificadas) en riñones, hígado y columna vertebral. Se busca hacer implantes cyborgs más baratos.
En mi país lejano aún no llegan de esos, parece que la tierra se mueve aunque aún muchos duermen. En ese país cada quien tiene lo que merece; no hay justicia, sólo un poco de conciencia por pulir. Vale la pena llamarse en guerra de quien intenta quitarme la razón. Y no porque mi razón vaya en contra del buen desarrollo humano, sólo es un poco la esperanza de vivir cada vez mejor. Cuando uno voltea al cielo en busca de una estrella, sólo basta el primer destello, pero no todo lo que brilla es luz y no toda luz es natural. Aún con esto, vale para mi soñar, que ya mañana habrá que levantarse y andar.
lunes, 26 de enero de 2009
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1 comentario:
Es cierto que nos apaga el cerebro ver tele. Pero al menos yo y también tú no te hagas wey, seguimos viendo Heroes y unas cuantas imágenes más en el viejo tubo.
PD...me va a castrar la comprobación de palabra
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