martes, 30 de junio de 2009

Falta...

Falta tu aliento y esta historia ignora cómo explicarlo, se quedó entre líneas y no lo volvimos a ver más. Las veces en los parques, una esquina, mariposas, cielo o recuerdos; encontramos amistad y un poco más que ver en los contornos de las sombras. Era parís apenas una ilusión. No se nombró ningún principio, ni se dejaron ver las enramadas tiras de tiempo colgando de los árboles en este jardín de la abundancia.

No dejo paseando tus pasos en una azotea que nada tiene que ver contigo o tu recuerdo, pero si de aquellas pequeñas cosas recolectadas en el camino, que van haciendo un significado acequible en esta vida. Falta tu aliento, baila la vida y algún compás tendremos al caminar, baila la vida, vuelve el reloj. No se acaba la historia pues comienza el silencio, el grito inocente de esta realidad clamando alguna acción.

sábado, 20 de junio de 2009

De vez en cuando

Supongo que no haría caso recordarlo, la noche pasó y yo apenas pude levantarme sin ansias al otro día, si es que a penas dormí tratando de no imaginar cualquier cosa. Ya ves como se nos da a los humanos interpretar cosas como quien sabe se nos da a entender, pero a mi se me dió ese día y el siguiente y así unos cuantos más, de pensarme enamorado. Eso si, con lo poco de dignidad que me quedaba para decirme un hombre honrado y aún sobreviviente a muchos vicios, me mantuve en pie sin rogar nunca un poco de piedad.

Pasa que de vez en cuando nos preguntamos (al menos yo) donde quedó aquella ilusión de sentirnos como en casa, de volver a nacer, ser niños sin prejuicios y decirle al mundo, sin ningun tapujo que nos importa y lo queremos. Pero hoy fue día de guardar cordura y hacer lo nuestro desde donde estemos, no se calló el amor, ni dejamos que nuestros sueños pasaran... a veces, si perseveramos las cosas pasan espontáneamente, y sólo a veces nos podremos levantar y con una sonrisa en la cara salir caminando viendo a la cara a los demás.

Ahora en estos días, camino inventando versos, haciendo historias que detrás de cada fumarola que intento despedir sin hacerme notar, se detienen y diluyen con un suspiro del viento soñador. De estos versos que se van al aire, quiero hablar, de esos como efecto mariposa, que saludan desde algún lugar; si este te quiero es para ti, que importa si estás lejos todo tiene sus efectos y esta cercanía se da sin pensarla o verla llegar si quiera. Supongo que no haría caso recordarlo, pero el tiempo pasa y cada paso vale mientras le sigue otro.

viernes, 12 de junio de 2009

Sólo por hoy

Hoy no estaré para tus miedos, me desvaneceré entre tus sombras y diré te quiero desde los rincones. Cubriré de blanco aquel recuerdo, para que pintes en el tu nueva historia.

Si en algún sentimiento llegas a reconocerme, que no sea en el rencor y mucho menos cobardía, se que el tiempo no es distancia, pero estos tiempos son ahí, donde quedan los suspiros y se vive sin estar.

Si es que aún sigues tus sueños, sabremos volver a parís; porque ya son pocas las distancias, y aún es tiempo de bailar, deja este río fluir, la vida es corta y pocos quedamos ya.

viernes, 5 de junio de 2009

los puntos de las Ges

Esta historia fue de promesas al aire, de besos no robados, de muchas primeras veces y deseos que aún nos quedan en calendarios que no se detienen, de veces en cuando en que el tiempo era juguetón y nosotros sus juguetes, pero ahora que no queda tu piel, es difícil buscarla en la oscuridad; no hay teatro, sólo nostalgia volviendo la vista a donde ya no estás, a donde construiste el mito y el significado de un abrazo, a un beso, o a un me quiere o no me quiere, pero aquí hay tantos pétalos como opciones, aquí la interpretación queda a quien quiera dársela y encontrarle significado.

Un instante, eso bastó, no la hora que se cuenta, ni el momento que no llegó, si… aquel en el ahí. La fiera camina, el viento sopla y yo intento escribir; en este mar de lo que sea nos tocó vivir así. Aquí el café sigue siendo el lugar, después de algunas tazas llegamos a conocernos, como cada noche, como el fuego, el miedo y el olvido. Somos de todas partes, y el deseo aparece en tantos mundos, que apenas distinguimos la diferencia entre lo deseado y lo real. Será Venus o será Marte, pero un mundo nos incluye a todos, incluso aquel que se intenta construir desde el corazón (aquí entre líneas digo: “Te quiero”).

Jugué con el destino y sigo aprendiendo, cada elección es una oportunidad; ahora camina en alguna dirección y sólo el espiral quedará. Llega el frío, dormir poco, soñar lo necesario. despertar y volver a este instante que llamamos vida. Procuro perdonar, el mundo fluye y la espiral nos hace recordar que lo nuestro es fluir con el destino que una vez ganó, ser en libertad.

Como aquella vez, recuerdo el compás que hacía del bailar al alma, todo queda pues no hay fronteras, es la sed de la rutina, un rozar el alma, los sueños húmedos, lo que queda entre líneas que nos lleva a nunca jamás. Tejo redes, cuento estrellas, no siempre será la tercera y a la izquierda, pues los pétalos siguen dando opciones y yo buscando ser feliz. Aún distraigo algunos pasos,y construyo mitos que me llenan de verdad.

A veces no entiendo porqué ellas se van, y es que no es recuerdo lo que queda, ni las promesas se dicen al aire cuando se toma café. Creo en un camino que parece desconocido, en una vida que valdrá vivirla; siempre bastó recordar la mañana cuando olía a ti, o venía con sorpresas agradables, bastaron las huellas que nos llevaron al juego, el reto y lo vivido. Bailan luna y sol, caen estrellas; lo que de lejos prometía ser verdad, la casualidad, no está muy lejos, ni es por mucho tiempo. Aun cuando todo acaba (¿lo peor cuando se acaba?… que se acaba.), queda el paso siguiente (y siempre tener paris).

martes, 2 de junio de 2009

De viaje

Por estas fechas dejaron de saber de el. Dicen se retiró a la vida contemplativa en algún bosque mexicano, encontrando deleite, en quien ocasionalmente pudiera cruzar su camino. Se decía vivía una vida excentríca en ese momento. Dejaba de lado algunos deberes no tan importantes y tomaba presto a lo que pudiera valer más que los momentos Master card.
En ese entonces no soñaba con un bmw a la vuelta de la esquina, ni un par de warras haciendo de acompañantes a veces. Esas eran otras épocas, y estas eran de verdad y dirección, de sueños por cumplir y tierras que volver a visitar.