sábado, 20 de junio de 2009

De vez en cuando

Supongo que no haría caso recordarlo, la noche pasó y yo apenas pude levantarme sin ansias al otro día, si es que a penas dormí tratando de no imaginar cualquier cosa. Ya ves como se nos da a los humanos interpretar cosas como quien sabe se nos da a entender, pero a mi se me dió ese día y el siguiente y así unos cuantos más, de pensarme enamorado. Eso si, con lo poco de dignidad que me quedaba para decirme un hombre honrado y aún sobreviviente a muchos vicios, me mantuve en pie sin rogar nunca un poco de piedad.

Pasa que de vez en cuando nos preguntamos (al menos yo) donde quedó aquella ilusión de sentirnos como en casa, de volver a nacer, ser niños sin prejuicios y decirle al mundo, sin ningun tapujo que nos importa y lo queremos. Pero hoy fue día de guardar cordura y hacer lo nuestro desde donde estemos, no se calló el amor, ni dejamos que nuestros sueños pasaran... a veces, si perseveramos las cosas pasan espontáneamente, y sólo a veces nos podremos levantar y con una sonrisa en la cara salir caminando viendo a la cara a los demás.

Ahora en estos días, camino inventando versos, haciendo historias que detrás de cada fumarola que intento despedir sin hacerme notar, se detienen y diluyen con un suspiro del viento soñador. De estos versos que se van al aire, quiero hablar, de esos como efecto mariposa, que saludan desde algún lugar; si este te quiero es para ti, que importa si estás lejos todo tiene sus efectos y esta cercanía se da sin pensarla o verla llegar si quiera. Supongo que no haría caso recordarlo, pero el tiempo pasa y cada paso vale mientras le sigue otro.

No hay comentarios: