Y luego viene lo estúpido a falta de inspiración y el poco esfuerzo requerido para mantener mi hábito activo. De vez en cuando recurriendo a mi pasado e incluso dejando notas a un futuro cercano y unos otros distantes.
Parece que vale la pena escribir por el hecho de escribir, o retobar cuando se quiere no hacer nada. Al fin que ya son muchos y a la vez muy pocos; y es que en estos tiempos no se cree en hadas o colores de cristal; ni birutas, ni diretes, que de soltarse alguno se niega paso acá.
Aquí desde lejos parece poca la distancia recorrida, y sin embargo ya un camino en el que resulta que es mejor cerrar ciclos, por que a veces al dejarlos se convierten en remolinos, y en estos días suele llover ya sobre mojado.
sábado, 23 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario